Nací con ilusiones, ganas y sueños. Crecí creyendo en que siempre encontraría al príncipe azul. Mi vida siempre se basó en las películas de amor con finales felices, en el que el amor vence al mal, y a la soledad. Y aunque no siempre haya finales felices, prefiero inventarme un mundo color de rosa, en vez de un mundo real, por el simple hecho de no perder mi inocencia.
miércoles, 20 de abril de 2011
¿Y sielplan nofuncionasielcaminoesenvano ¿Quiénme guíacaminarenla oscuridad No puedoesperarmás
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