Nací con ilusiones, ganas y sueños. Crecí creyendo en que siempre encontraría al príncipe azul. Mi vida siempre se basó en las películas de amor con finales felices, en el que el amor vence al mal, y a la soledad. Y aunque no siempre haya finales felices, prefiero inventarme un mundo color de rosa, en vez de un mundo real, por el simple hecho de no perder mi inocencia.
jueves, 7 de abril de 2011
No me pidas que no llore cuando dañas mi alma, no me pidas que no te mienta y vete si te pido que te vallas. No me lastimes mas, que ya daño causaste. Sigues aquí aunque nadie te vea, yo si te puedo ver.. Aunque creas que no..
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Lo que dice: