Nací con ilusiones, ganas y sueños. Crecí creyendo en que siempre encontraría al príncipe azul. Mi vida siempre se basó en las películas de amor con finales felices, en el que el amor vence al mal, y a la soledad. Y aunque no siempre haya finales felices, prefiero inventarme un mundo color de rosa, en vez de un mundo real, por el simple hecho de no perder mi inocencia.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Un dilema es cuando tenés tan buenas razones para hacer algo como para no hacerlo. Cuando tenés un dilema, ya no se trata de qué querés elegir, sino de qué preferís perder. ¿Qué perder? Eso es un dilema. Definir cuál es la pérdida más soportable.
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