Nací con ilusiones, ganas y sueños. Crecí creyendo en que siempre encontraría al príncipe azul. Mi vida siempre se basó en las películas de amor con finales felices, en el que el amor vence al mal, y a la soledad. Y aunque no siempre haya finales felices, prefiero inventarme un mundo color de rosa, en vez de un mundo real, por el simple hecho de no perder mi inocencia.
miércoles, 13 de octubre de 2010
★ No sé que tenga... pero es sorprendente que con una sola palabra (sin importar cual sea) puede hacer que sonría.
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